Las vacaciones, la reducción de capacidad operativa y el incremento de determinados flujos convierten los meses de verano en uno de los periodos más exigentes para la cadena de suministro.
Anticipar la planificación, reforzar la visibilidad y contar con capacidad de reacción son algunos de los factores que marcan la diferencia.
TIBA Contract Logistics recuerda que la logística deja de ser un servicio de soporte para convertirse en un elemento estratégico para garantizar la continuidad del negocio.
El verano supone un desafío operativo para miles de empresas. La coincidencia de vacaciones, la reducción de personal en diferentes eslabones de la cadena logística, la congestión en determinados puertos y rutas internacionales y la necesidad de mantener el nivel de servicio hacen que los meses estivales concentren algunos de los momentos de mayor tensión para la cadena de suministro.
Aunque tradicionalmente agosto se asocia a una menor actividad económica, la realidad es muy distinta para numerosos sectores. Alimentación, retail, industria, healthcare, turismo o automoción deben seguir garantizando el suministro mientras afrontan una menor disponibilidad de recursos y una mayor incertidumbre operativa.
En este contexto, TIBA Contract Logistics, operador logístico especializado en soluciones integrales para la cadena de suministro, identifica las principales claves para minimizar riesgos y mantener la continuidad operativa durante el verano.
- Planificar antes de que llegue el pico de actividad
La anticipación continúa siendo la herramienta más eficaz para reducir incidencias. Ajustar previsiones de demanda, adelantar aprovisionamientos cuando sea posible y coordinar con proveedores y clientes permite reducir el impacto de cualquier imprevisto cuando la capacidad operativa disminuye.
- Ganar visibilidad sobre toda la cadena
Durante el verano cualquier incidencia puede multiplicar sus consecuencias si no se detecta a tiempo. Disponer de trazabilidad en tiempo real y de un seguimiento continuo de la mercancía facilita la toma de decisiones y reduce los tiempos de respuesta.
- Diversificar rutas y alternativas logísticas
Con una mayor presión sobre determinadas infraestructuras, resulta clave contar con planes alternativos de transporte, diferentes modos logísticos y capacidad para adaptar la operativa cuando surgen incidencias en origen o destino.
- Contar con equipos especializados y capacidad de reacción
Las incidencias no desaparecen en verano. Al contrario, suelen incrementarse. Por ello, contar con equipos dedicados, capacidad de coordinación internacional y respuesta rápida permite minimizar retrasos y garantizar la continuidad del servicio.
- Anticipar la gestión documental y aduanera
En operaciones internacionales, cualquier error documental puede traducirse en retrasos difíciles de recuperar durante los meses estivales. Preparar con antelación toda la documentación y realizar un seguimiento proactivo de los procesos aduaneros reduce considerablemente los riesgos.
Más allá de estas cinco claves, las empresas que integran la logística en su planificación estratégica, y no solo como función de soporte, están en mejor posición para mantener el nivel de servicio, proteger la experiencia del cliente y garantizar la continuidad del negocio incluso en los momentos de mayor complejidad operativa.
“El verano pone a prueba la resiliencia de cualquier cadena de suministro. La diferencia entre que una empresa mantenga su actividad o acumule retrasos suele estar en la planificación previa, la capacidad de anticipación y la visibilidad sobre toda la operación. Hoy la logística ya no consiste únicamente en mover mercancías, sino en garantizar que el negocio pueda seguir funcionando con normalidad”, explica Teresa Martín, Iberia Contract Logistics BD& SD Manager de TIBA.
Para responder a este tipo de escenarios, TIBA Contract Logistics aplica un modelo basado en la planificación anticipada, el seguimiento continuo de las operaciones, los equipos especializados por sector y la coordinación integral entre transporte, almacenaje, operaciones internacionales y gestión aduanera. Con este enfoque, la compañía acompaña a empresas de sectores como industria, retail, healthcare, automoción o hospitality en la gestión de campañas estacionales y picos de actividad.
