2024, un año clave para la sostenibilidad en el sector logístico, según Proequity

Las tecnologías innovadoras y planificación de proyectos logísticos sostenibles se han convertido en una prioridad para el sector.

En la actualidad, la sociedad y diversos sectores industriales están mostrando un creciente compromiso hacia la sostenibilidad y la reducción del impacto ambiental. En este contexto, Proequity, como consultora líder en operaciones logísticas, destaca la importancia de un desarrollo sostenible y coherente en el sector.

El ámbito inmologístico tiene la responsabilidad de adoptar valores sostenibles y realizar una contribución significativa hacia una actividad más respetuosa con el medio ambiente y la sociedad. Entre las medidas empleadas para lograrlo, se destaca el uso de tecnologías y prácticas innovadoras que optimicen las operaciones y reduzcan la huella ambiental en la cadena de suministro, acciones que se han convertido en una prioridad en la planificación de nuevos proyectos logísticos.

Asimismo, estas consideraciones adquieren gran relevancia para los inversores durante su proceso de toma de decisiones, ya que buscan canalizar sus inversiones hacia empresas y proyectos que demuestren un firme compromiso con la sostenibilidad.

Es importante considerar que la implementación de estas prácticas no solo genera beneficios para el ecosistema, sino que también puede traducirse en una mayor eficiencia operativa, reducción de costos y mejora de la reputación corporativa. Así, la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental se presentan no solo como obligaciones, sino como oportunidades para que las empresas innoven, mejoren y prosperen en el actual escenario de mercado.

Las nuevas estrategias sostenibles y sus implicaciones

Los operadores logísticos enfrentan una presión significativa para adoptar prácticas más sostenibles y cumplir con los criterios ESG. Esto implica desarrollar estrategias para alcanzar cero emisiones en su huella de carbono, conforme a los objetivos establecidos por la Unión Europea para el año 2050.

Estos cambios no solo impactan en el mercado de inversión, con la posible disminución de liquidez en inmuebles sin certificación, sino que también influyen en la preferencia de los clientes, quienes tienden a optar por nuevas instalaciones que cuenten con certificaciones medioambientales como BREEAM o LEED.

Certificados de sostenibilidad: una tendencia a seguir

Un claro ejemplo de alguna de las tendencias que el sector está empezando a considerar es la integración de los criterios ESG, que están cobrando relevancia en el sector inmobiliario. Además de reflejar una preocupación por la sostenibilidad, se han convertido en un requisito esencial para operar y tener éxito a largo plazo en el mercado. A pesar de los desafíos como el aumento de los costes de construcción y la escasez de mano de obra, los profesionales del sector reconocen el valor añadido que aportan criterios como la elección de materiales ecológicos.

Esta necesidad distingue claramente los proyectos que están a la vanguardia de las necesidades de los clientes y aquellos que aún no han adoptado una visión respetuosa con el medio ambiente, lo que podría dejar las naves obsoletas.

Además, en 2024, los centros de distribución sostenible priorizarán la reducción de su huella de carbono y la adopción de prácticas más amigables con el medio ambiente a partir de la optimización de rutas, el uso de vehículos eléctricos y las energías renovables.

Digitalización y uso de IA, herramientas de cambio

Por otro lado, los expertos de la consultora resaltan la relevancia del uso de herramientas como la Inteligencia Artificial (IA) y la digitalización en el sector logístico. La IA se emplea para analizar datos y predecir riesgos relacionados con el cambio climático. Esto permite a las empresas tomar decisiones sobre la ubicación de sus activos, considerando factores como inundaciones, tormentas y aumento del nivel del mar. La gestión proactiva de riesgos climáticos es crucial para la sostenibilidad a largo plazo. Todas estas acciones no solo contribuyen a la sostenibilidad empresarial, sino también al bienestar del planeta y las generaciones futuras. “Es deber de las compañías responsables de nuevos proyectos estar actualizadas y alineadas con los valores de eficiencia y sostenibilidad, con el objetivo de causar un impacto real y positivo en nuestro entorno”, explica David Martínez, CEO de Proequity. “La inversión en nuevas tecnologías es crucial para favorecer una cadena de suministro más responsable y sostenible, así como introducir el uso de vehículos eléctricos y combustibles alternativos para el reparto dentro de las ciudades contribuye a reducir las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire”, concluye.

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