- La digitalización de almacén está en el punto de mira de las empresas más innovadoras, por su capacidad para transformar dificultades en oportunidad para la mejora de costes y el servicio.
- ARBENTIA destaca que, en la actualidad, uno de los principales frenos operativos en este ámbito sigue siendo la fragmentación de plataformas.
ARBENTIA, consultora de negocio especializada en soluciones de Microsoft, analiza cómo la innovación en TI ha transformado los procesos de almacenamiento en todo tipo de empresas y sectores. Lo que antes se percibía como un área de servicio y fuente de problemas, se percibe hoy, en la era del eCommerce y la omnicanalidad, como un arma más para mejorar el desempeño y el servicio al cliente.
“La gestión de almacén se ha convertido en un área estratégica para la competitividad. En un contexto de expectativas crecientes por parte de los clientes y de unas cadenas de suministro cada vez más complejas, el manejo de los almacenes afronta retos que ya no pueden resolverse con procesos manuales ni con apps desconectadas”, explica Alberto Minaya, Director en ARBENTIA.
A continuación, ARBENTIA detalla los nueve retos en la gestión de los almacenes y como abordarlos con las últimas tecnologías de gestión:
- Roturas de stock: sigue siendo uno de los problemas más comunes, generando retrasos, cancelaciones y la pérdida de confianza de los clientes. En las organizaciones más punteras en cuanto a digitalización, se solventa con sistemas de control de inventario en tiempo real, con herramientas predictivas para automatizar la reposición.
- Inventarios poco optimizados: tiene una doble vertiente porque, por un lado, influye en las roturas de stock que afectan al servicio y a la producción, pero también puede provocar excesos que inmovilizan capital y generan costes de almacenamiento adicionales. Hoy, los niveles de stock se pueden optimizar con herramientas para la planificación de necesidades, el cálculo de puntos de pedido, la gestión de stock mínimo y máximo, y la previsión de demanda.
- Descoordinación entre sistemas y equipos, y errores derivados de datos aislados: se solventa con la integración de ventas y logística en una única plataforma ERP que facilita que las decisiones comerciales y operativas se tomen sobre información actualizada y reduce el impacto de los procesos manuales.
- Falta de trazabilidad de los productos: la trazabilidad es otro de los grandes ejes de transformación en el área de almacén. Tecnologías como códigos de barras, RFID o QR, combinadas con la digitalización de procesos logísticos y la integración de datos en tiempo real, permiten saber dónde se encuentra cada producto, si está en tránsito, su origen o su destino. Esta visibilidad de principio a fin resulta especialmente relevante en sectores con normativas estrictas o de alta rotación, ya que facilita auditorías, devoluciones, controles de calidad y respuesta rápida ante incidencias.
- Uso ineficiente del espacio: La optimización del espacio también gana protagonismo en la digitalización de los almacenes. Hoy, la tecnología permite organizar ubicaciones según la rotación, aplicar criterios de slotting inteligente y analizar datos históricos para prever necesidades de almacenaje. Gracias a ello, el almacén deja de operar como un espacio estático y se convierte en un entorno dinámico y mucho más fácil de adaptar a cambios en la demanda, como picos causados por campañas comerciales específicas, etc.
- Retrasos en la preparación y envío de pedidos: El uso generalizado de dispositivos móviles por parte de los operarios en almacén agiliza tareas como las entradas y salidas, las consultas de stock e inventarios, el manejo de ubicaciones, el picking y el packing, o cualquier movimiento en almacén. Estas capacidades reducen errores, mejoran la productividad y acercan la información del ERP al punto exacto donde se ejecuta cada operación, eliminando gran parte de los cuellos de botella.
- Falta de coordinación entre almacén, compras, ventas, finanzas y transporte: sigue siendo uno de los grandes retos para la óptima gestión de almacén que, hoy, se puede solventar con la automatización y centralizando la información en un ERP en la nube escalable. Esto ayuda a eliminar duplicidades, a reducir tareas manuales, a mejorar la toma de decisiones y a contar con una visión global de la operativa.
- Integración rentable de disrupciones como la IA: tras una primera fase de pilotos, el uso de la IA se acelera en el área de gestión de almacén, como apoyo de valor en aprovisionamiento, consolidación de pedidos, preparación de rutas, generación de informes, alertas o seguimiento de pedidos.
- Exigencias de sostenibilidad y eficiencia energética: El almacén moderno debe responder además a nuevos desafíos: crecimiento de los pedidos unitarios, gestión omnicanal, necesidad de análisis predictivo, sostenibilidad y eficiencia energética. Para hacer frente a estos retos, cada vez más empresas incorporan automatización de procesos, analítica avanzada e IA para mejorar su capacidad de previsión y reacción.
“La digitalización efectiva de un almacén no consiste únicamente en la incorporación de tecnología, sino en la conexión efectiva del inventario, con las personas, los procesos y los datos para que cada decisión en esta área sea más precisa y rentable”, explica Alberto Minaya de ARBENTIA. “Cuando una empresa consigue ganar control y visibilidad sobre su stock, se dota de una capacidad única para impactar positivamente su negocio y clientes”.
