Gestión automática de stocks por rotación

Autor: Gestión automática de stocks por rotación (Loypro)

Fersay es líder nacional en el suministro de repuestos de electrodomésticos y electrónica para el hogar. Su oferta se completa con accesorios y 250 artículos PAE de marca propia, llegando a gestionar más de 140.000 referencias, que sirve a sus tiendas y clientes desde sus almacenes centrales de 11.500 m2.

La empresa atraviesa un periodo de fuerte crecimiento y centra su atención en el área comercial. Las compras de productos aumentan significativamente, hasta el punto de que, repentinamente, los almacenes se quedan llenos y la mercancía obstaculiza el tránsito por los pasillos. Atender diariamente a la demanda se convierte en un ejercicio ineficiente que pone en riesgo los plazos de servicio a los clientes. La dirección de Fersay cree que tiene un problema que puede afectar seriamente a su negocio.

Loypro inspecciona el almacén e intuye que sobra mercancía, como lo demuestra un análisis de la rotación de un número abundante de artículos. Desprenderse de todo el exceso de stocks es una opción viable a corto plazo, pero carísima por las pérdidas brutales que genera. Otra opción es instalar una aplicación informática de gestión de stocks de eficacia contrastada, con una inversión que excede los límites de Fersay; los resultados no se ven en el corto plazo, sino en el medio y largo.

No cabe duda que no se puede gestionar manualmente un inventario tan extenso, ni que se deba optimizar inmediatamente, ni que la solución al problema tenga un alto coste. Loypro encuentra una vía satisfactoria para optimizar los inventarios. Es un algoritmo de gestión de inventarios poco complejo. Se apoya en datos fáciles de encontrar, realiza cálculos sencillos y es insertable en la informática de gestión de la empresa. Tiene un coste de desarrollo y puesta en marcha bajo. Las conclusiones a las que llega no son tan atinadas como las de una aplicación especializada, pero son muy válidas y dignas en entornos de demanda en cambio constante.

El algoritmo optimiza el inventario situándolo muy próximo al que logra la máxima rotación posible y, al mismo tiempo, manteniendo un alto nivel de servicio. Cada vez que se consume un producto, el algoritmo establece una cantidad que es el punto de pedido. Si la existencia real es superior a dicha cantidad, no se actúa sobre el stock; si es inferior, se desencadena una propuesta de pedido por una cantidad de unidades tal, que la rotación del stock sea la máxima posible u otra que se desee.

Los puntos de pedido de los materiales se adaptan siempre al patrón de consumo y al tiempo de entrega de los proveedores. Están cambiando continuamente.
De este comportamiento se deduce que las decisiones que toma el algoritmo se dirigen a no comprar los artículos con stock excesivo, y a hacerlo cuando la existencia sea menor que el punto de pedido y, en los materiales sin exceso de stock, a mantener su rotación en las proximidades del máximo posible o de un valor deseado. Poco a poco, pues, se va llevando el inventario de cada material a su valor óptimo en cada momento.

Poner en marcha el algoritmo diariamente quita muchos quebraderos de cabeza al responsable de los inventarios, le da tiempo para tomar mejores decisiones y provoca una drástica bajada de las roturas de stock.

José Carrasco, Director General de Fersay, afirma “Con la propuesta de Loypro es mucho más fácil gestionar stocks. Poco a poco y sin traumas, hemos disminuido notablemente nuestro inventario sin merma del servicio al cliente. Ahora podemos transitar por el almacén con fluidez. La productividad de logística y la cuenta de explotación también lo han notado. Ha sido una dieta de adelgazamiento paulatino muy fácil de seguir y mantener. Ahora podemos continuar más tranquilos con nuestros planes de crecimiento”.

Este algoritmo se puede instalar en cualquier sistema de gestión empresarial que controle los consumos de los productos y los tiempos de entrega del proveedor. No hay que saber de estadística ni de costes, como les sucede a muchos gestores, ni disponer de una informática que los maneje.

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