Por: Gregory Roumain, Director Global de Cuentas Clave de TIP Group
El sector del transporte está siempre en movimiento, tanto en sentido literal como figurado. En la actualidad, la evolución está impulsada por las fluctuaciones en la demanda de remolques, los avances tecnológicos y un énfasis cada vez mayor en la sostenibilidad. A medida que las empresas se adaptan a estos cambios, las opciones de leasing y renting resultan cada vez más atractivas para quienes desean gestionar sus flotas de forma eficiente.
¿Cómo está cambiando la demanda de remolques?
En los últimos años, la demanda de remolques ha cambiado mucho. Antes de COVID-19, los precios bajos fomentaban las compras. Pero cuando sobrevino la pandemia, la necesidad de reducir costes hizo que muchas empresas devolvieran remolques. Ahora, las interrupciones de la cadena de suministro y la escasez de material han hecho del leasing y el alquiler opciones más sensatas para mantener la coherencia operativa. Estos cambios reflejan la naturaleza cíclica del mercado.
Con una previsión de crecimiento del alquiler de carretillas del 7% anual entre 2024 y 2032, el leasing ofrece una solución flexible para gestionar la demanda fluctuante sin bloquear el capital en activos que podrían quedarse parados durante los períodos más lentos. En un mundo en el que la imprevisibilidad es la nueva normalidad, los remolques se consideran cada vez más herramientas flexibles en lugar de activos fijos.
¿Los distintos sectores enfocan el arrendamiento financiero de forma diferente?
Las preferencias de leasing vienen determinadas no sólo por las condiciones económicas, sino también por las diferencias sectoriales y de tamaño de las empresas. Por ejemplo, las grandes empresas tienden a comprar sus vehículos para poder mantener un control total. Por otro lado, hay empresas que prefieren el leasing porque les ayuda a no depender tanto de los activos. Para las grandes empresas, el leasing y el renting también ofrecen una forma de garantizar el cumplimiento de las normas y reglamentos del sector, ya que los proveedores se encargan del mantenimiento y los requisitos legales, dejando a las empresas libres para centrarse en lo que mejor saben hacer. Para las pequeñas y medianas empresas, especialmente las de servicios, la flexibilidad es clave. A menudo recurren al leasing y al renting, ya que les permite ajustar el tamaño de la flota en función de la demanda, algo necesario para satisfacer las expectativas de los clientes.
El leasing puede ser una solución práctica para empresas de todos los tamaños y de diversos sectores que buscan flexibilidad y diversificación de riesgos. Les permite adaptarse rápidamente a los cambios sin necesidad de realizar grandes inversiones iniciales, lo que resulta especialmente útil en tiempos de cambio en el mercado.
¿Cómo influyen los datos en las flotas modernas?
Hoy en día, seguir siendo relevante en el sector del transporte significa adoptar los datos. El leasing ha ido más allá del suministro de vehículos; se ha convertido en una puerta de acceso a soluciones basadas en datos. Las flotas modernas confían en la telemática y los análisis en tiempo real para que todo funcione sin problemas, ya sea supervisando el estado de los vehículos o prediciendo las necesidades de mantenimiento.
Por ejemplo, las herramientas que controlan la presión de los neumáticos o el rendimiento del motor pueden detectar problemas antes de que se conviertan en costosas averías, ahorrando tiempo y dinero. De cara al futuro, las flotas dependerán tanto de los datos como del combustible. Las empresas que invierten ahora en estas tecnologías se están preparando para el éxito, reduciendo los costes operativos y asegurándose de que sus vehículos están en la carretera durante más tiempo. El leasing puede hacer que estas tecnologías sean más accesibles, dando a las empresas la oportunidad de beneficiarse de herramientas basadas en datos sin necesidad de realizar una fuerte inversión inicial.
¿Qué papel desempeña la energía verde en el leasing?
La tendencia hacia la energía verde desempeña un papel importante en el sector del transporte, no sólo para cumplir la normativa, sino también para seguir siendo relevante en un panorama cambiante. Pero esto no siempre es sencillo. Los vehículos eléctricos, de GNC (gas natural comprimido) y de hidrógeno tienen sus ventajas en lo que respecta a la sostenibilidad, pero también plantean retos como unos costes iniciales más elevados y una autonomía limitada. Aquí es donde el leasing puede ayudar. Permite a las empresas probar estas opciones más nuevas y ecológicas con un riesgo financiero menor. Al asociarse con empresas de leasing que ofrecen vehículos de emisiones bajas y cero, las empresas pueden seguir el ritmo de la evolución de la normativa y alcanzar sus objetivos de sostenibilidad a su propio ritmo.
Tanto si se trata de una pequeña empresa como de una gran corporación, la presión para innovar y ser más sostenibles no hace más que aumentar. El leasing y el renting ya no se limitan a reducir costes, sino que se están convirtiendo en herramientas estratégicas. En tiempos de rápidos cambios normativos y de mercado, el leasing ofrece a las empresas la flexibilidad necesaria para adaptarse y gestionar los riesgos. La verdadera pregunta sigue siendo: ¿su estrategia de gestión de flotas se centra en el ahorro de costes a corto plazo o está construyendo el éxito a largo plazo?
