Paquetes, objetos, palés. Entran y salen, se ubican dentro del almacén, se distribuyen, se cargan y descargan. Tienen una procedencia y un destino y, entre ellos, se mueven cada uno a distinta velocidad. El día a día de un almacén es un gran puzzle donde cada pieza debe estar en el sitio correcto en cada momento, y saber cuál es ese lugar y todo el recorrido, solo es posible con un sistema de etiquetado claro, seguro y eficiente, que proporcione una trazabilidad total.
Tanto los almacenes como todos los integrantes de la cadena de suministro necesitan responder de forma eficaz a las presiones de la demanda, del mercado. ¡Y de los reguladores!, quienes aplican cada vez más medidas de conformidad y protección de datos. En todo ello, las etiquetas –o más bien, las soluciones de impresión eficientes, robustas y seguras- juegan un papel fundamental, son las herramientas perfectas tanto para agilizar los procesos al máximo como para cubrir los requerimientos normativos.

Y no cabe duda de que estas soluciones, que llevan años en nuestras vidas, son tan importantes que hoy día siguen siendo objeto de investigación y desarrollo, tanto en su vertiente tecnológica, con una mayor integración y comunicación con el resto de elementos del almacén (dentro del marco de IoT), así como nuevas formas de incluir más información en la etiqueta, por ejemplo; como de materiales, incorporándose opciones más sostenibles tanto en cuanto a la composición de las etiquetas como a la reducción de desperdicio.
Tanto es así que, según un estudio realizado por VDC para Brother sobre la impresión industrial de etiquetas, en las empresas de este sector del almacenamiento y la logística es ya común la implantación de procesos de serialización y la incorporación de estándares GS1 para, precisamente, lograr una mayor visibilidad y transparencia de todos los datos que les permita cumplir con los requisitos regulatorios. Datos que, a su vez, deben estar claramente reflejados tanto en los sistemas informáticos, como en los albaranes, como en las etiquetas que identifican a cada uno de los elementos que se mueven por la cadena de suministro.
Y no solo por cumplimiento, sino también por eficiencia empresarial, como explica Álvaro Berdejo, Responsable División Movilidad y Etiquetado en Brother Iberia: “En todo lo relacionado con almacén y logística el tiempo es dinero. Priorizar envíos rápidos y optimizar procesos que cubran y se adapten a las necesidades es la clave para tener clientes satisfechos y altos beneficios”.
Por qué un buen sistema de etiquetado ayuda al almacén
Aunque es cierto que hoy día todas las empresas cuentan con sistemas de etiquetado, eso no las libra de sufrir las consecuencias de errores con el mismo: etiquetas que no cumplen con los requisitos de durabilidad y resistencia que se necesita duplicidad, datos ilegibles o incompletos… De hecho, según el estudio de VDC, el 80% de las organizaciones experimenta al menos un error al año a causa de ellas, algo que puede llegar a costarles miles de euros –en materiales, costes de devolución y reenvío, desperdicios-, además de valiosas horas de su personal en subsanar la incidencia y, peor aún, la confianza del cliente, que en un momento dado podría incluso cambiar de proveedor si el problema persiste.
La integración tecnológica, por supuesto, es algo que también debe tenerse en cuenta cuando se piensa en renovar o en cambiar el sistema de etiquetado de una compañía de logística. Es fundamental que los equipos de impresión ‘hablen’ con el resto de los sistemas de la compañía para que la operativa diaria sea fluida y ágil. De hecho, los principales proveedores de equipos de impresión, como Brother, ya ofrecen soluciones de integrales que cubren todas las necesidades de etiquetado de la cadena de suministro y que incluyen la posibilidad de una integración sencilla con ERP, SCA, MES y SCM.
Por eso, no se trata tanto de invertir en ‘tener’ un sistema de etiquetado, sin más, sino de que éste sea una herramienta que permita optimizar los procesos en los que se integra. Algo que les ayudará no solo a evitar una gran parte de esos errores y a lograr una transparencia y una trazabilidad a prueba de los rápidos cambios del mercado, sino además granjearles algunos importantes beneficios como la personalización, tanto a la imagen y necesidades del almacén como a las de cada uno de sus clientes. Un sistema, en fin, adaptado a las rápidas demandas del presente y del futuro.
Si quieres conocer más sobre la aproximación de Brother al sector del transporte y la logística como experto en etiquetado, consulta este enlace.
