Rediseñar las oficinas convencionales para adaptarse al modelo híbrido surgido del teletrabajo

Las empresas se enfrentan al reto de diseñar nuevos espacios centrados en la comodidad del empleado e intentar proporcionarle una experiencia igual o mejor que el trabajo en remoto

En la reciente encuesta ‘EMEA Office Occupier Survey 2022’, llevada a cabo por CBRE, se preguntó a 100 empresas de toda Europa cuáles iban a ser las tendencias que marquen el futuro de las oficinas. En ella, el 72% de las encuestadas prioriza la importancia de disponer de un open space flexible y fácil de reconfigurar, mientras que disponer de salas privadas para llamadas y videollamadas (61%) y contar con espacios de reunión compartidos (51%), ocupan la segunda y tercera posición entre las características más demandadas. En este sentido, desde Moinsa, compañía especializada en la consultoría de espacios, explican las claves para replantear el diseño y configuración de las oficinas de manera efectiva.

Oficinas centradas en las personas

En la actualidad, el diseño y la distribución de las oficinas se encuentran en el eje de la cultura ‘Great Place to Work’, siendo la flexibilidad el factor más importante a la hora de implantar un modelo híbrido. Por este motivo, muchas empresas están apostando por reformular los espacios de trabajo para crear entornos que fomenten la productividad y bienestar de los empleados.

Según explica David Tirado, Director de Interiorismo y Equipamiento en Moinsa, “tras más de dos años acostumbrados al teletrabajo, las compañías tienen por delante el desafío de atraer a profesionales acostumbrados al uso de las nuevas tecnologías y el desempeño de actividades en remoto. Este cambio debe hacerse efectivo tanto en las políticas de presencialidad, como en el diseño y estructura de las denominadas flex offices. Es hora de ponerse ‘manos a la obra’, y nunca mejor dicho”.

Crear entornos multipropósito por medio del diseño

La oficina flexible busca conseguir que los empleados encuentren en la presencialidad un lugar donde desarrollar su jornada laboral de forma práctica y efectiva. Para lograrlo, Moinsa expone los principales puntos a tener en cuenta a la hora de implantar este modelo: 

  • Hacer de la oficina un lugar agradable al que acudir. Es esencial que cualquiera que realice una visita selleve una buena primera impresión gracias a una organización inteligente del espacio. Además, un espacio cuidado puede tener un impacto muy positivo en los face to face con los nuevos partners y clientes potenciales. 
  • Renunciar al concepto de ‘lugar de trabajo fijo’. Conocido como hot desk o ‘sitios calientes’ en español, este concepto pretende optimizar la alta rotación de lugares de trabajo que caracteriza al modelo híbrido. Se trata de habilitar espacios vacíos donde el empleado puede elegir con total libertad donde sentarse. Esto favorece las relaciones interpersonales y ayuda al empleado a tener experiencias de trabajo variadas.
  • Utilizar la luz natural de manera eficiente. A la hora de realizar cambios en la organización de la oficina, la prioridad debe ser la entrada de luz natural, tanto para ahorrar energía como para mejorar el bienestar y rendimiento de los trabajadores. En el caso de la iluminación artificial, lo ideal es hacer uso de LED, que ofrecen una mejor iluminación, tienen un menor consumo y son renovables.

Para Tirado, “es fundamental impregnar de la cultura y la esencia de la empresa espacio de la oficina. Por ello, en Moinsa, tras un proceso de consultoría, ofrecemos un servicio integral llave en mano que va desde la conceptualización del espacio, consultoría lumínica, hasta la ejecución y montaje en las instalaciones del cliente. De este modo, aseguramos un proyecto acorde al branding y espíritu de la marca”, y concluye que “con este cambio de modelo estamos ante el momento propicio crear el espacio de trabajo ideal que queremos para nuestros trabajadores”.

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