¿Por qué la ventanilla única marítima europea genera dudas?

  • La existencia de cierta flexibilidad en el cumplimiento de los requisitos, podría conducir a disparidades en la aplicación del Reglamento (UE) 2019/1239 entre los diferentes estados miembros.
  • Si bien la ventanilla única marítima europea ofrece la promesa de simplificar y mejorar la eficiencia en el transporte marítimo dentro de la UE, también suscita dudas legítimas.

 La ventanilla única marítima europea, EMSWe, que entrará en vigor en agosto de 2025, ha sido concebida para agilizar los trámites y procesos relacionados con el transporte marítimo dentro de la Unión Europea (UE) y unificar el intercambio de la información electrónica obligatoria sobre la llegada, permanencia y salida de los buques en los puertos. Esto incluye información sobre los buques, la carga, los pasajeros, los itinerarios y otros aspectos relevantes para la gestión y supervisión del transporte marítimo.

El Reglamento (UE) 2019/1239, que establece las bases para la creación de un entorno europeo de ventanilla única marítima, representa un paso significativo en el intento de armonizar los procesos de envío y recepción de información relacionada con el transporte marítimo dentro de la Unión Europea. Sin embargo, este reglamento no constituye el primer esfuerzo en este sentido. “Anteriormente, se habían hecho intentos para resolver esta cuestión, pero el nuevo reglamento aspira a abordarla de manera definitiva” explica Raúl González, Sales Manager en Intermodal Forwarding. 

Para solucionarlo se ha creado un módulo por parte de la Comisión Europea, el Reporting Interface Module (RIM), que homogeneizará las transmisiones electrónicas, obligando a todos los países miembros a integrarlo. El RIM es una herramienta tecnológica diseñada para actuar como una interfaz que permite a los usuarios, como declarantes o autoridades portuarias, enviar y recibir datos de manera eficiente y estandarizada. 

“Pero a pesar del avance que supone la incorporación de este módulo, persisten dudas en relación con la implementación de la ventanilla única marítima europea. Por ejemplo, se ha observado que en los grupos de trabajo sobre la implantación del Reglamento se está ofreciendo la posibilidad de que cada país tome decisiones sobre ciertos aspectos, lo que podría comprometer el principio de armonización” expone Raúl González. “Esta existencia de cierta flexibilidad en el cumplimiento de los requisitos, podría conducir a disparidades en la aplicación del reglamento entre los diferentes estados miembros” añade.

El Reglamento contempla la posibilidad de que los declarantes presenten la documentación a través de la interfaz gráfica de usuario o telemáticamente mediante el RIM desarrollado por la Comisión Europea. “Sin embargo, se deja abierta la opción para que cada país habilite otros canales para el envío de información, lo cual será decidido a nivel nacional” afirma el Sales Manager de Intermodal Forwarding.

Por ello, a pesar de estos esfuerzos por simplificar y agilizar los procedimientos relacionados con el transporte marítimo en la UE, las preocupaciones persisten en cuanto a la interoperabilidad y la coherencia entre los sistemas portuarios de los distintos países miembros.

“La diversidad de sistemas y regulaciones podría dificultar la plena integración de la ventanilla única marítima europea, lo que podría obstaculizar el logro de los objetivos de eficiencia y simplificación planteados por esta iniciativa” plantea González.

Dudas generadas por la entrada en vigor de la ventanilla única marítima europea

Por ello la entrada en vigor de la ventanilla única marítima europea ha generado un debate significativo y suscita ciertas dudas entre diversos sectores. El motivo es que, aunque se ha diseñado con la intención de simplificar y mejorar la eficiencia en la gestión de los puertos y el transporte marítimo, hay varios motivos por los que se cuestionan su efectividad y sus beneficios potenciales.

En primer lugar, las preocupaciones sobre la interoperabilidad y la armonización entre los sistemas portuarios de los diferentes países miembros de la UE son prominentes. “Cada país tiene sus propios sistemas y regulaciones, lo que puede dificultar la integración completa de la ventanilla única marítima europea. Esto podría resultar en obstáculos técnicos y burocráticos que contrarresten los objetivos de eficiencia y simplificación” sentencia Raúl González.

Además, la preocupación por la privacidad y la seguridad de los datos es otro punto crítico. “La ventanilla única marítima implica el intercambio de información sensible entre múltiples partes interesadas, incluidas las autoridades portuarias, las navieras y las agencias gubernamentales. Garantizar la protección de estos datos y prevenir posibles brechas de seguridad es fundamental para generar confianza en el sistema” relata González.

Otro aspecto que genera inquietud es el impacto en los pequeños puertos y empresas navieras. Si bien la ventanilla única puede beneficiar a los puertos más grandes y a las empresas con recursos para adaptarse a las nuevas tecnologías y procedimientos, las organizaciones más pequeñas podrían enfrentarse a desafíos adicionales para cumplir con los requisitos y costos asociados.

Adicionalmente, la implementación de la ventanilla única marítima europea también plantea interrogantes sobre su capacidad para abordar eficazmente problemas como la congestión portuaria, los retrasos en la cadena de suministro y la coordinación logística. “Aunque se espera que la centralización de los procesos contribuya a una mejor coordinación y planificación, algunos dudan de si esto será suficiente para resolver los desafíos estructurales y operativos que enfrenta el sector marítimo” atestigua González.

Por último, aunque es cierto que la UE ha escuchado una demanda histórica de los declarantes para poner solución al problema de trabajar de manera distinta en los diferentes puertos, puede resultarle difícil a dichos puertos poder ejecutar todos los pasos necesarios para poder utilizar el Reporting Interface Module (RIM), desarrollado por la Comisión Europea, en el plazo fijado, para agosto de 2025. “Las cuestiones abiertas o las casuísticas nacionales que todavía no se han acabado de concretar puede que impidan que los puertos lleguen a tiempo” aclara.

Por lo tanto, si bien la ventanilla única marítima europea ofrece la promesa de simplificar y mejorar la eficiencia en el transporte marítimo dentro de la UE, también suscita dudas legítimas sobre cuestiones de interoperabilidad, seguridad de datos, impacto en las pequeñas empresas y capacidad para abordar los desafíos logísticos y operativos del sector. 

Estas preocupaciones deben ser abordadas de manera integral para garantizar el éxito a largo plazo de esta iniciativa clave para la integración y competitividad del transporte marítimo europeo.

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